El policía de civil Lucas Adrián Gómez, de 34 años y con 10 años de experiencia, mató a balazos a Juan Cruz Leal, un joven de 21 años que iba en moto con un amigo a jugar fútbol en Ituzaingó el 12 de marzo a las 22:07. El policía, que viajaba con su novia sin patente ni papeles en su auto, imaginó un robo inexistente, giró derrapando y disparó tres tiros; Juan Cruz recibió dos impactos, uno en la arteria femoral que lo hizo desangrarse.
Los padres de Juan Cruz, Cecilia y Diego, relatan la manipulación policial desde el inicio: la comisaría cuarta de Ituzaingó asumió la versión del policía y dio información falsa sobre el hospital, impidiendo que el padre estuviera con su hijo agonizante, quien hizo paros respiratorios y murió a las 3:55. Testigos y amigos contradicen el relato de intento de robo; no hubo intercambio ni amenaza.
La fiscal Bonini solicitó prisión preventiva para Gómez, detenido tras cambiar la carátula de "legítima defensa" a homicidio. Los padres denuncian inoperancia policial que les robó la despedida del único hijo, descrito como un joven ejemplar que disfrutaba la vida, y apuntan a una cadena de responsables por permitir que un agente sin preparación porte arma.
El padre enfatiza que podría haber estado con su hijo a las 22:30 si no por errores policiales, y critica la impunidad del policía que andaba sin documentos. No hay contacto con Gómez, quien vive cerca en Merlo; el abogado Marcelo Biondi lleva la causa.