En Tel Aviv se produce una manifestación pacífica contra la guerra reprimida violentamente por la policía, pese a estar autorizada por la Suprema Corte de Israel.
Los manifestantes reclaman paz, fin de ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y cese de respuestas iraníes, pero son corridos, detenidos y reprimidos en arterias principales y Plaza de los Rehenes, bajo gobierno de Benjamin Netanyahu.
El tema Irán genera gran razón en Israel, visto como amenaza existencial, pero hay oposición pese a ello.