El programa introduce récords internacionales donde participantes se desafían a colocarse el mayor número posible de prendas de ropa interior una encima de la otra.
Los concursantes suman prendas progresivamente hasta llegar a 33, 40, 42 y finalmente 43 prendas, superando el peso y la incomodidad generados por las capas acumuladas.
El conductor destaca la dificultad de la competencia y bromea sobre la posibilidad de replicarla en casa, aunque duda de dónde sacar tantas prendas.
El segmento recibe fotos de espectadores de Latinoamérica, incluyendo Brasil, Colombia y Chile.