El panel de Duro de Domar cuestionó intensamente por qué el gobierno de Javier Milei sigue sosteniendo a Manuel Adorni pese a su escándalo, argumentando que representa un riesgo inminente si declara ante un juez sin un adecuado coaching legal.
Explicaron que Adorni, con su poca profesionalidad y bajo aguante comparado con la "casta antigua", podría delatar información comprometedora en una conferencia de prensa o declaración, donde ya mostró falta de control. Ante la escribana el miércoles, no podrá mentir como testigo y podría terminar imputada en el acto.
Atribuyeron la defensa a internas como la de Karina Milei, quien supuestamente condiciona su salida a la de Santiago Caputo, y a la estrategia de mantenerlo cerca para controlarlo, evitando que explote como bomba.
Recordaron que el escándalo cripto de Adorni supera en magnitud otros, pero no perforó tanto en la sociedad como las vacaciones lujosas, beneficiando al oficialismo al desviar atención.