Un hombre de 64 años mantenía encerrado al menos 10 días a su hijo de 11 años con autismo en una jaula metálica casera en el patio de su casa prefabricada, con pañal de tela, descalzo, colchón sucio y sin luz ni ventana, solo un respiradero.
Una vecina alertó al 911 por los gritos de "auxilio" del niño; la policía lo rescató y lo internó en el hospital de niños; el padre quedó detenido, le hallaron una escopeta y cinco cartuchos, y sospechan violencia de género contra la madre.
El caso coincide con el Día de Concientización del Autismo, destacando condiciones inhumanas peores que una celda de presos.