En Hungría, el primer ministro Viktor Orbán y su partido Fidesz enfrentan el mayor desafío en 16 años de gobierno ante las elecciones del 12 de abril, con Péter Magyar liderando Tisza (TISA) para devolver al país a la senda europea y OTAN.
Orbán acusa a Bruselas y Ucrania de chantaje, bloqueando fondos UE; campaña usa miedo a la guerra, mientras opositores como jóvenes de Kis aktivistas door-to-door critican corrupción, bajos salarios educativos y retroceso democrático.
Encuestas dan ventaja a Tisza; residentes rurales apoyan Fidesz por protección contra migrantes y belicistas, pero Budapest y jóvenes reclaman cambio ante estancamiento económico y fondos UE congelados por corrupción.
Politóloga Nora Schultz destaca unión opositora bajo Magyar, ex-Fidesz; división profunda en nación, con mítines masivos y tensiones en calles.