Un enfermero entrerriano de 44 años, identificado como Eduardo Bentancur, fue hallado sin vida en su departamento del noveno piso en Buenos Aires, sentado en una silla con una vía en el brazo y 112 ampollas de drogas como propofol y fentanilo.
La hermana lo buscaba desde el 30 de marzo y entró con llave del portero. Ramiro Fornataro reporta que la cantidad de ampollas resulta llamativa para un enfermero con un año en la ciudad, sugiriendo posible vínculo con organización mayor relacionada con "Propofest" o mafia del fentanilo.
Investigadores hallaron perfiles en X y OnlyFans con fotos de Bentancur, ahora privados, lo que genera preguntas sobre quién los oculta. Geraldine Peronace, médica psiquiatra especialista en adicciones, explica que propofol y fentanilo son drogas de abuso antiguas, usadas en chemsex, práctica sexual extrema con múltiples personas y sustancias como ketamina, común en fiestas electrónicas.
Peronace nota que anestesistas, intensivistas y emergenciólogos tienen acceso fácil, y el consumo es cada vez más común, aunque la salud pública carece de prevención.