El Doctor Suárez inicia su mensaje exhortando a los fieles a alabar a Dios por los prodigios en la reunión, prometiendo bendiciones, curaciones y liberaciones para quienes escuchen la palabra.
Estudia el libro de Ageo capítulo 2 versículos 4 y 5, donde Dios anima a Zorobabel, al sacerdote Josué y al pueblo a cobrar ánimo y trabajar, recordando su presencia y pacto como cuando salieron de Egipto.
Enfatiza que recibir una revelación de Dios requiere acción: creer, determinar y echar fuera el mal. Dios cumple su palabra si la fe se pone en práctica, incluso en campañas de ayuno.
Prosigue al versículo 6, profetizando que la gloria de la nueva casa (la iglesia) superará la anterior, con el deseado de las naciones (Jesús) llenándola de poder para los nacidos de nuevo del agua y Espíritu.