En un gimnasio de Brasil, víctimas de broma pedalean a toda velocidad en bicis fijas para entrar en calor, pero las máquinas se mueven y terminan adentro del vestuario de hombres.
Una mujer grita sorprendida al entrar sin querer, mientras el entrenador pide más velocidad. Otra se asusta contra la pared al pedalear fuerte.
Las situaciones generan risas con los intentos de ejercicio que salen mal, como pedalear tanto que la bici se desplaza.