Los turistas disfrutan baños saludables en el Mar Muerto, a 400 metros bajo el nivel del mar, famoso por tratar problemas de piel como psoriasis y reumatismo con sus aguas saladas y cremas de barro.
El conductor describe bloques de sal gigantes y la falta de vida en el mar, rodeado de palmerales, y evoca la destrucción de Sodoma y Gomorra, donde Lot escapó y su mujer se convirtió en sal al mirar atrás.
La zona ofrece tratamientos en hoteles y kibbutzim, con un ambiente único de baja presión atmosférica que impresiona a los visitantes.