Donald Trump ordenó una ofensiva definitiva de 48 horas contra Irán, con helicópteros Apache y Chinook de EE.UU. cruzando la frontera sureste iraní en busca de un piloto derribado, mientras B-2 bombardean estructuras energéticas, depósitos de petróleo en la isla de Jark y desalinizadoras de agua potable.
Panelistas reportaron bombardeos mutuos entre Irán e Israel, ejecución israelí del hijo de Khamenei designado jefe supremo interino, y posible acción militar de Arabia Saudita y Emiratos Árabes contra Irán por acoso regional. Irán respondió con misiles a vecinos y burlas al ultimátum de Trump sobre el Estrecho de Hormuz.
EE.UU. busca recuperar un piloto eyectado de un F-15 Eagle en el norte de Hormuz, con transpondedor activado automáticamente, en medio de desinformación iraní que ofrece recompensa y muestra videos viejos. Analistas advirtieron que tropas en tierra prolongaría el conflicto en el montañoso Irán, proponiendo operaciones quirúrgicas con kurdos para evitar desgaste.
El precio del petróleo subió a 109 dólares el barril de Brent desde 67 al inicio de la guerra, impactando globalmente pese al autoabastecimiento estadounidense, con riesgos electorales para Trump por inflación en gasolina. Conectaron el conflicto con amenazas iraníes a Occidente y espionaje ruso en Argentina para desacreditar a Milei.