Donald Trump confirmó en su discurso que la operación militar contra Irán avanzará por dos o tres semanas más para cumplir objetivos, descartando una salida rápida pese a expectativas del mercado por el petróleo.
Trump rechazó un off-ramp sin acuerdo y amenazó con destruir el sistema eléctrico iraní, enviándolos a la edad de piedra por su lógica teocrática maligna. El petróleo subió tras el anuncio, con oscilaciones entre 100 y 108 dólares, generando ganancias en especulaciones.
Desde el régimen iraní no hay voluntad de negociar; la muerte del líder supremo reforzó su postura de no acordar, apostando al desgaste económico de Estados Unidos vía chantaje en el Estrecho de Hormuz.
El mercado esperaba fin inmediato pese a riesgos, pero Trump insiste en continuar combates y posibles ataques a infraestructura energética sin tibieza ante la ideología maligna.