Mónica, tía de Ian por parte de su mamá Miriam, lo recordó como un chico alegre, sociable, amante del fútbol y la escuela, que compartía cumpleaños y juegos con primos y compañeros en San Cristóbal.
Se enteró del crimen por su hijo y sintió impotencia; la mamá buscó desesperada a Ian en chats de padres pasadas las 7 u 8 pm. Conocen a la familia del agresor de 15 años, ya que su hermana Karina trabaja en la casa de la mamá del victimario, quien lo crió desde chico, viendo normalidad inicial pero problemas con el papá adicto y violencia intrafamiliar.
No hablaron aún con la familia directa por lo reciente del hecho en esta ciudad chica donde todos se conocen. La hermana de Mónica sigue vinculada a esa casa pese a la tragedia.