El chico de 15 años que mató a su compañero Ian de 13 años en la Escuela Normal Superior N°40 de San Cristóbal, Santa Fe, con una escopeta calibre 16, es inimputable por su edad según la ley vigente, aunque expertos recomiendan un estudio psiquiátrico profundo por posibles cuadros insidiosos de enfermedad mental.
Panelistas discuten que el atacante, quien gritó "sorpresa" antes de disparar durante el izado de la bandera, no mostró señales previas de bullying ni conflictividad en el aula según docentes como Carolina, aunque se conocía un conflicto familiar y antecedentes de visitas al psicólogo por divorcio parental y autolesiones leves. La docente lo vio post-ataque sentado quieto en el piso sin reaccionar.
Se enfatiza la dificultad de detectar tales problemas en escuelas o familias, la responsabilidad compartida entre hogar y sociedad, y la necesidad de tratamiento estatal en instituto cerrado por ser peligroso para sí y terceros, eliminando el dominio de la acción. Critican cargar a docentes y destacan el acceso fácil al arma en el hogar.
La víctima principal es Ian y su familia sin respuestas claras de justicia, mientras urge educación sobre tenencia responsable de armas y atención psiquiátrica efectiva.