El recorrido turístico por Costa Rica resalta la gran variedad de fauna autóctona, paisajes costeros increíbles y formaciones volcánicas y boscosas puras en todo su territorio.
Tamarindo, antiguo pueblo de pescadores convertido en polo turístico internacional, ofrece playas con oleajes suaves, aguas cristalinas ideales para surf y deportes acuáticos, rodeadas de exuberante vegetación y con seguridad para bañistas. La zona comercial suma restaurantes de buena gastronomía.
Manuel Antonio presenta playas rodeadas de selva con fácil acceso, servicios, comidas y alojamiento, además de flora y fauna diversa. El viaje continúa por regiones selváticas tropicales con hoteles en medio del bosque y senderos de 6 kilómetros bajo lluvia mágica hacia la cascada del río Celeste en Alajuela, de color esmeralda y 70 metros de alto, con la leyenda de Dios lavando sus pinceles del cielo.
En el Parque Arenal, se atraviesan ocho puentes colgantes, incluyendo uno de 75 metros de largo y 45 de alto en la copa de los árboles, compartiendo el camino con vegetación densa y sonidos de la naturaleza, en un ecosistema único que invita a descubrir animales y sensaciones inolvidables.
Costa Rica ofrece diversidad geográfica y climática ideal para vacaciones divertidas con gastronomía, hoteles y servicios de primer nivel, un destino que debe vivirse para percibir su magia única.