El petrolero ruso Anatoly Koltkin, con capacidad para un millón de barriles de crudo, llegó a Cuba, primer cargamento desde el 9 de enero, tras suspensión venezolana y amenazas de sanciones de EE.UU. a proveedores.
Cubanos ven el envío como insuficiente ante la crisis energética, agravada por captura de Nicolás Maduro. México negocia con empresas privadas para vender combustible estatal a Cuba, según presidenta Claudia Sheinbaum.
Opiniones divididas: algunos celebran el apoyo ruso como "maravilloso", otros lo tildan de "minucia simbólica" sin impacto económico.