El régimen cubano enfrenta la peor crisis energética en décadas por deterioro de infraestructura y corte de petróleo venezolano tras captura de Nicolás Maduro, con apagones generalizados que la población califica como la más grave vivida. En este contexto, Miguel Díaz-Canel anunció conversaciones con Estados Unidos, generando especulaciones sobre el fin del régimen castrista de más de seis décadas.
Se anunció la liberación de más de dos mil presos por Semana Santa, pero organizaciones de derechos humanos advierten que es una operación comunicacional similar a la de Delcy Rodríguez, sin excarcelaciones concretas de presos políticos. Gabriel Salvia, presidente de CADAL, explica que el gobierno libera solo presos por delitos comunes como robo o homicidio, excluyendo a quienes criminalizan derechos humanos como protestas o críticas al régimen.
Ejemplos incluyen a Luis Manuel Antonio Alcántara, preso por performance con bandera cubana; Félix Navarro y su hija Zayli Navarro por protestas; Michael Osorbo por canción 'Patria y Vida'; y un joven de 16 años en Morón por apagones. Salvia critica la demagogia cubana, que usa liberaciones como fichas de extorsión, y urge derogar leyes que criminalizan expresión libre desde la Constitución de partido único hasta la ley 88.
Salvia ve transición iniciada con protestas de 2021 que mostraron desafección popular; situación económica acuciante por falta de producción y subsidios podría estallar socialmente. Posible negociación con EE.UU. para salida controlada, no como Venezuela, dada inestabilidad a 90 millas; llegó buque ruso con 700.000 barriles, pero no resuelve obsolescencia energética.