Un grupo de mujeres del Centro Comunitario Nueva Vida sostiene un comedor popular en medio de la crisis, cocinando diariamente para que nadie se quede sin comer en el barrio y ayudando con ollas y donaciones personales.
Voluntarias como A3 impulsan la iniciativa sin cargos jerárquicos, sumando vecinas para repartir comida y apoyo mutuo; destacan su igualdad y sacrificio diario para mejorar la vida de los vecinos, priorizando a los hijos.
Se definen como guerreras unidas por la lucha histórica de las mujeres, enfocadas en la solidaridad real que une a la comunidad ante las dificultades del barrio.