Julita Mora enfatiza la necesidad de consultar médicamente para determinar la dosis óptima personalizada de vitamina C, principal antioxidante sistémico que los humanos no producen endógenamente y deben obtener de la dieta más allá de los 75-90 mg diarios recomendados.
Explica que situaciones como el estrés, la actividad física intensa y el tabaquismo aumentan su consumo, recomendando medir niveles en plasma y suplementar bajo indicación para evitar efectos secundarios como enrojecimiento por vitamina B3.
Destaca su rol como cofactor para sintetizar colágeno, esencial para elasticidad arterial y cardiovascular, y sugiere fuentes naturales como caldo de huesos junto a dieta rica en frutas y verduras, advirtiendo sobre hipovitaminosis C común.
Extiende a vitamina D como inmunomoduladora, clave en COVID en Italia por bajos niveles en ancianos, requiriendo magnesio para absorción y evitando dosis masivas; menciona creatina para energía celular y glicina como aminoácido del colágeno.