Las últimas horas de San Juan Pablo II comenzaron con hospitalización el 1 de febrero de 2005 por dificultades respiratorias; recibió tracheotomía, perdió la voz pero saludaba peregrinos desde la ventana del policlínico Gemelli.
El 30 de marzo dio su última bendición dolorosa; el 31 recibió viático; miles velaron en Plaza San Pedro, confirmando su muerte a las 9:37 pm del 2 de abril, con campanas llorando.
Se inició ritual de bendición de restos, destrucción de anillo y sellado de apartamentos; tres millones rindieron homenaje en cámara ardiente; funeral reunió líderes mundiales.
La multitud gritó "Santo subito"; beatificado en tiempo récord por Benedicto XVI y canonizado por Francisco el 27 de abril de 2014; su tumba en San Pedro atrae peregrinos.