Medios estadounidenses confirman que Irán derribó un segundo avión de Estados Unidos en Medio Oriente, un A-10 Warthog en el Golfo Pérsico cuyo piloto fue rescatado; previamente abatieron un F-15 en suroeste iraní con un tripulante localizado y otro desaparecido.
Donald Trump declara que el incidente no afecta las conversaciones de paz con Teherán, pese a afirmaciones iraníes de destrucción total de aviones con sistemas avanzados de la Guardia Revolucionaria.
Benjamin Netanyahu anuncia continuación de ofensiva israelí contra Irán, destruyendo 70% de capacidad de producción de acero junto a fuerzas estadounidenses, afirmando que el régimen persa está más débil que nunca.