Las fuerzas especiales estadounidenses rescataron a uno de los dos tripulantes de un avión militar derribado por Irán dentro de su territorio, mientras se intensifica la búsqueda del segundo piloto en el sur del país.
Teherán instó a la población civil a localizar al piloto desaparecido y ofreció una recompensa por su captura. Estados Unidos confirmó el rescate de un tripulante del primer avión derribado, un hecho que podría alterar el curso de la guerra en Medio Oriente.
En la misma zona del estrecho de Hormuz, otro avión estadounidense fue derribado y un helicóptero de rescate atacado con misiles portátiles, aunque su tripulación fue salvada. Irán continúa lanzando ataques con drones y misiles antiaéreos contra fuerzas estadounidenses.
Estos eventos ocurren dentro de la ventana de 10 días dada por el presidente Donald Trump para resolver el conflicto, elevando la complejidad de las negociaciones indirectas mediadas por Pakistán, que según el Wall Street Journal llegaron a un punto muerto.