En hospitales públicos de Buenos Aires como el Rivadavia, personal médico encontró ampollas de propofol y fentanilo descartadas en baños compartidos por empleados, junto a denuncias internas por hurto y uso interno del material quirúrgico. Un médico jubilado alertó sobre faltantes y vio a alguien inyectándose, lo que derivó en suspensiones de denunciantes.
Chantal Leclerc, amiga de Delfina Lanusse y vínculo con el médico fallecido Salazar, admitió sustraer fármacos del Hospital Rivadavia para consumo fuera, expandiendo el escándalo de fiestas anestésicas de privados a públicos. Fuentes confirman imágenes del hallazgo y seguimiento interno, rompiendo pacto de silencio en hospitales.
Panel discute responsabilidad individual de profesionales inescrupulosos versus necesidad de protocolos, trazabilidad y controles institucionales para evitar robos de drogas hospitalarias. Hospitales son víctimas, pero fallos en seguridad permiten sustracción de restos para uso recreativo o fiestas.
Marce Padoani desde Rivadavia enfatiza confianza en personal honesto y urge medidas futuras para prevenir faltantes de medicamentos esenciales, aclarando que implicados ya no operan en centros de salud.