Cinco claves identifican para reactivar el consumo: mejora salarial real, desaceleración inflacionaria creíble, baja de tasas de interés, cuotas sin interés y expectativas positivas.
Sin aumentos de sueldo no hay recuperación sostenida; inflación genera incertidumbre pese a medidas monetarias y fiscales, agravada por conflicto Medio Oriente.
Tasas altas encarecen crédito pero bajan permitiendo refinanciación; regresan cuotas sin interés en comercios; si expectativas empeoran, la gente ahorra.