Los kirchneristas denunciaron que el gobierno miente con la baja de pobreza y que los datos del INDEC son truchos o subregistrados, comparándolo con la intervención pasada del indicador. El panel rechazó estas acusaciones y defendió la seriedad de la estadística oficial actual.
Explicaron que la pobreza bajó automáticamente por la desaceleración inflacionaria, pero no refleja la pérdida de poder adquisitivo de la clase media, con salarios que no ganan a la inflación en un 84%. Mostraron encuestas donde el 56% llega solo hasta el día 20 del mes y más de la mitad toma deudas para gastos cotidianos.
Destacaron el reacomodamiento familiar por tarifas, segundo empleo en apps y que un ingreso de 400.000 pesos no alcanza para clase media hoy. Coincidieron en que el gobierno no puede festejar la baja de pobreza por el deterioro salarial.