En Gran Hermano, Eli Gritos se posiciona en un lugar estratégico detrás de una palmera para asegurar que sus gritos con megáfono lleguen a la casa, especialmente a Andrea, contratada por Sol. Los panelistas explican que Eli observa desde afuera si la persona objetivo está en el jardín y grita insultos como "Andrea chorra", cobrando 80 mil pesos por grito.
Eli Gritos tiene un Instagram donde promociona sus servicios y sube reels con audios de gritos anteriores en ediciones pasadas de Gran Hermano, involucrando participantes como Tato y Luqui. Esta práctica desmiente rumores de que la producción envía los gritos, revelando que es un negocio privado de los participantes para desestabilizar rivales.
Los panelistas debaten si perjudica el juego pagar por gritos, mencionando apuestas sobre ganadores como Manuel o Sol, y cómo la casa está revolucionada con estos incidentes. Sol, descrita como la millonaria de la casa, contrató a Eli antes de entrar.