Un elefante murió tras ser pintado de rosa para una sesión fotográfica publicitaria en India, desatando críticas de activistas proteccionistas.
La fotógrafa usó un tinte orgánico gulal, supuestamente no tóxico a base de hierbas y flores, en el "Pueblo de los Elefantes", un sitio turístico donde los elefantes son símbolo local.
Los activistas denunciaron el uso de animales en turismo y pidieron medidas al gobierno. El escándalo surgió el año pasado con la contratación de una modelo y el elefante.