Cuba anunció la mayor amnistía en 10 años liberando 2.000 presos en Viernes Santo, descrita como medida soberana y humanitaria durante procesiones en Habana Vieja.
Panelistas vinculan la decisión a conversaciones con Estados Unidos ante presión similar a Venezuela; gobierno de Díaz-Canel enfrenta cansancio social por embargo y crisis económica.
El pueblo cubano rechaza injerencia extranjera pero busca mejoras; comparan con líderes viviendo lujosamente mientras pueblo sufre.