Jessica Maciel, participante de Gran Hermano, enfrenta decenas de denuncias por su pasado turbio, incluyendo agresiones y golpes a chicas trans en la Ruta 8, donde cobraba plaza.
Víctimas relatan persecución, golpes que dejaron inconscientes y amenazas de muerte, con un auto blanco manejado por Maciel desde donde bajaron cinco chicas para atacar. Una testigo se vio obligada a volver a Tucumán por las cicatrices y miedo.
Otras denuncian rituales, insultos y trabajos de brujería, con audios expuestos donde Maciel amenaza. El marido contrató al doctor Alejandro Chipola para defenderla, pero surgieron más testimonios de violencia constante y preocupación por menores involucrados.
El escándalo estalló tras revelaciones de Secretos Verdaderos, intensificando el juego en la casa con alianzas maquiavélicas. Jugadores comentan videos zarpados de Franco Zunino, negando facetas como stripper y destacando su deseo de medios.
Se menciona a la paraguaya Carmiña, reemplazada por Maciel, y abogadas como Marcela Cano sumándose al grupo de víctimas.