La campaña de desinformación rusa contra el presidente Javier Milei, operando desde febrero hasta noviembre de 2024 en Argentina y Bolivia, no logró desestabilizar el gobierno ni reducir el apoyo a Ucrania, según reveló Diana en la entrevista.
El consorcio de periodistas encontró documentos de una red heredera del grupo Wagner que pagaba artículos en medios como El Destape, C5N, Big Bang News, Prima Facie, Con Voz, Registrado, Real Politik, Dos Bases, Política Argentina, Norsay y A24, con tarifas de 350 a 3100 dólares, aunque sin prueba de pagos efectivos.
Los artículos usaban firmas ficticias con fotos de IA, provenían de terceros y se subían a críticas existentes contra Milei por recortes, tensiones diplomáticas y temas bolivianos, asusando debates sin crear nuevos temas como en elecciones europeas o Brexit.
Editores confirmaron publicaciones sin saber origen ruso; la campaña sembró confusión en instituciones y medios, pero fracasó en objetivos como conflictos con Chile. Diana aclaró que no se probó pago a periodistas, sino vulnerabilidad en colocación de contenidos.
Nelson Castro elogió el periodismo honesto e independiente, destacando alerta para medios ante tecnología y desinformación.