En montañas de Norte de Santander, Colombia, caficultor Domingo Torres produce café Geisha manual a 1.900 metros, subastado internacionalmente a más de 120 dólares por libra.
Domingo compró semilla en 2016 por 500 mil pesos (120 dólares), pese críticas; ahora tiene cafetería local. Iván, ex desplazado por conflicto, trabaja allí hace cuatro años.
Caficultores reclaman precios justos, infraestructura; sector cerró 2024-2025 con récord producción y exportaciones.