Una planta nuclear clave en la provincia iraní de Yujestán, la central de Bushehr, sufrió un bombardeo de Estados Unidos e Israel que causó la muerte de una persona y daños en instalaciones, pero el OIEA confirmó ausencia de fugas radiactivas.
Especialistas analizan que los impactos rodearon el corazón de la planta para paralizar su funcionamiento sin generar desastre ambiental; la gobernación local reportó daños en zona económica productiva.