Estados Unidos e Israel atacaron dos plantas petroquímicas y la planta nuclear de Bushehr en Irán, causando la muerte de una persona cerca del complejo.
La empresa rusa Rosatom evacuó 198 trabajadores de la planta. El ministro iraní Abbas Rakshi advirtió sobre lluvia radioactiva en capitales del Golfo.
Irán denunció ataques a 30 universidades desde el inicio de la guerra, mientras Israel argumenta funciones militares en instalaciones industriales y educativas.
El presidente del parlamento iraní Mohamed Galibaf llamó a industriales y emprendedores a resistir en esta lucha sagrada.