Anestesiólogos organizaban fiestas con propofol y fentanilo robados de hospitales como el Italiano, con un médico sobrio controlando para evitar muertes por apnea respiratoria.
El propofol es un anestésico intravenoso seguro en dosis controladas para hipnosis y sedación, mientras el fentanilo es un opiáceo mil veces más potente que la morfina para el dolor, ambos de uso hospitalario estricto con trazabilidad por lotes y códigos.
El Hospital Italiano detectó irregularidades, suspendió a la residente Delfina Lanusse encontrada sedada, quien admitió consumo privado con el doctor Boveri; este renunció. La muerte de Alejandro Salazar por sobredosis el viernes conmocionó a la sociedad científica.
La Fundación de Anestesia de Buenos Aires denunció ante la fiscalía, promueve controles aleatorios de drogas en residentes y planea extenderlos a pelo; critican la organización de estas "viajes controlados" como aberrante.
Se menciona caso similar de Biliris que drogaba pacientes para abusar; la asociación apoya psicológicamente y prioriza seguridad de pacientes.