En la casa de Gran Hermano, Andrea del Boca comparte anécdotas de crianza de su hija, poniéndole películas de princesas en español e inglés desde los dos años para que aprenda rápido como esponjitas.
Andrea afirma que no necesita algo grave para irse, que tiene una coraza fuerte y que su grupo no nombra a hijas de otros. Menciona aprender de grande y costarle más, pero desde chica ve a otros aprender fácil.