Alejandro Laurna Garay, licenciado en Relaciones Internacionales, explicó que Donald Trump emplea la estrategia militar del engaño de Sun Tzu en la guerra contra Irán para motivar a su tropa y confundir al enemigo, aunque enfrenta riesgos de no apagar la llama a tiempo.
Estados Unidos busca retomar el control de Medio Oriente perdido ante Rusia y China, actuando en conjunto con Israel para equilibrar el poder regional y debilitar el bloque euroasiático mediante Irán. La salida del jefe del Estado Mayor del Ejército refleja divisiones internas, con una línea mayoritaria de presión y negociación versus la minoritaria de acción militar directa que Trump eligió.
Irán no es como Irak o Afganistán, donde EE.UU. fracasó; un cambio de régimen es complicado por sus instituciones sólidas. Trump desdice declaraciones públicas, como negar el objetivo de cambio de régimen pese a intentos desde 1979, con golpes en 1953 y británicos en 1921 por petróleo. La disuasión nuclear evita guerra abierta global.
La guerra es parte de disputa por recursos naturales, con ventanas de oportunidad para EE.UU. e Israel, pero difícil de lograr.