Donald Trump publicó en su red social que con más tiempo Estados Unidos puede abrir fácilmente el Estrecho de Ormuz, tomar el petróleo iraní y hacer una fortuna que sería un manantial para el mundo, en un mensaje en mayúsculas interpretado como amenaza de dominio sobre la válvula energética global sin descartar invasión a la isla de Kark ni movimientos militares como despliegue de infantes de marina y 10.000 soldados.
Analistas destacan que Trump cambió de criticar a Europa por no ayudar a posicionarse como quien controlará el estrecho, en medio de subas del petróleo WTI a 111,5 dólares superando al Brent en 109 dólares tras su conferencia, y con riesgos para China ya que el 90% del crudo iraní va hacia allá; el mensaje busca calmar mercados pero implica superioridad naval y posibles golpes a infraestructura sin bombardear la isla clave.
Irán responde con lanzamientos de drones contra aviones en Jordania, misiles en Israel y gritos de militares preparándose para ofensiva terrestre, afirmando que aún tienen misiles no destruidos; Trump juega con estrategia de loco prometiendo fin pronto pero amenazando control total de energía como llave de poder, mientras analistas ven potencial de gran guerra contra China vía petróleo.
El post llega tras discurso donde no descartó entrada por tierra pese a peligros, y vinculado a Venezuela y dictaduras; precios del petróleo subieron 13% post conferencia pero bajan levemente, con Trump insistiendo en superioridad estadounidense sobre gestión iraní.