Un tribunal de Los Ángeles falló a favor de una joven que alegó daños en su salud mental por adicción a redes sociales, escrutinando el diseño adictivo de plataformas como el botón Me Gusta.
Los adolescentes compiten por likes en selfies, sintiéndose fracasos si no los obtienen, y las notificaciones exponen a más contenido. Expertos señalan que esto genera fijación profunda, llevando a gobiernos a restringir acceso a menores, aunque los jóvenes sortean prohibiciones.
Se prevén más demandas contra operadores de redes por diseñar productos para retener usuarios, más allá de paños de agua tibia como restricciones edades.