La misión Artemis 2 de la NASA, con cuatro astronautas rumbo a orbitar la Luna, reportó una falla en el inodoro de la nave Orión poco después del despegue.
La alarma sonó en el sistema de recolección de orina y ventilador, obligando a usar trajes y bolsitas temporalmente hasta que Houston aplicó ajustes técnicos para solucionarlo.
Los astronautas destacaron la privacidad del baño como único espacio personal, mientras el sistema para sólidos funcionaba y el despegue siguió pese a retrasos previos por baterías.
Esta misión, tras más de 50 años, equipa la nave con baño mejorado frente a misiones Apolo que usaban bolsitas, dejando desechos en la Luna.