La discusión reveló detalles de una campaña de desinformación rusa contra el gobierno de Javier Milei, financiada por el Kremlin según documentos filtrados desde noviembre por el consorcio liderado por Forbidden Stories y revelados por Santiago O'Donnell.
Periodistas fantasma cobraron hasta US$3.100 por artículo en más de 20 medios argentinos, contactados por cuentas falsas rusas que desaparecían si rechazaban. Chequeado verificó el monto y la SIDE identificó la organización "La Compañía", integrada por ciudadanos rusos con contactos locales y financiamiento externo para difundir información falsa.
Los objetivos incluían desprestigiar a Milei, cuestionar el apoyo a Ucrania, fomentar divisiones entre PRO y La Libertad Avanza, apoyar al peronismo de cara a 2025, oponerse a ventas de armas a Ucrania y campañas como grafitis y banderas en canchas contra Ucrania. Medios como Destape borraron 27 notas implicadas.
Santiago O'Donnell explicó la credibilidad de Forbidden Stories, financiado por Open Society, Luminet y Fundación Ford, sin desmentidos rusos pese a pedidos de réplica. El grupo Wagner justificaba gastos al Kremlin con informes de actividades.
La SIDE confirmó la existencia de la red, aunque persisten dudas sobre la torpeza operativa rusa.