El gobierno de Milei está más endogámico que nunca, conducido por dos hermanos que hablan solo entre sí y ven enemigos en cualquiera que piense distinto, silenciando a todos adentro para sobrevivir.
Milei cree que bajó la pobreza porque nadie le dice que cambiaron metodología, que ganó fallo YPF cuando fue política de Estado de tres gobiernos, y ve enemigos por todos lados, mintiendo a sí mismo sin retorno salvo que le abran los ojos.