Marcelo Colasso, gerente de vinculación tecnológica de la CONAE, explicó que el CubeSat fue liberado en órbita alta, activó su computadora y las estaciones en Córdoba y Tierra del Fuego recibieron señales perfectas. Bajaron telemetría y datos de instrumentos durante toda la misión, que finalizó ayer a las 20.40.
El proyecto validó tecnologías experimentales para futuras misiones en entornos espaciales exigentes, distinto a órbitas bajas habituales. Surgió de una invitación de la NASA con solo dos años de anticipación, cumpliendo estrictos hitos de calidad y seguridad para misiones tripuladas.
Colasso destacó la colaboración de universidades como La Plata, San Martín y UBA, Instituto Argentino de Radioastronomía, CNEA y empresa BEN. La integración se hizo en Córdoba en septiembre pasado, involucrando científicos e ingenieros que superaron plazos y requerimientos altos.