El microsatellite argentino Atenea, de 20 por 30 centímetros como dos cajas de zapatos, desplegado en la misión Artemis II desde la cápsula Orión, envió señales exitosas recibidas en estaciones de la CONAE en Tierra del Fuego y Córdoba.
El satélite prueba comunicaciones con la Tierra desde 70.000 a 72.000 kilómetros de altura, radiación solar y otras cuestiones para futuras misiones a la Luna y Marte. Desarrollado con tecnología de universidades de La Plata, San Martín y UBA, involucró mucha juventud.
Solo cuatro países quedaron en los contratos de Artemis: Arabia Saudita, Corea del Sur, Alemania y Argentina, tras selección de la NASA a la CONAE.