Manifestantes, transportistas y comerciantes protestan en Pakistán por el aumento del 43% en nafta y 55% en diésel anunciado por el gobierno de Jebaz Zarif, los precios más altos de la historia por shock energético de la guerra en Irán.
La medida amenaza paralizar la economía en cosecha agrícola; el ministro de Finanzas ofrece subsidios: 100 rupias por litro para motociclistas y pago único para agricultores.