Manifestantes en Lahore, Pakistán, protestaron por el aumento del 43% en gasolina a 458 rupias y 55% en diésel, anunciado por el gobierno de Yabat Sharif.
La suba responde al shock energético global por la guerra en Irán. El ministro de Finanzas ofreció subsidios: 100 rupias por litro para motociclistas y pagos para agricultores.