Policías activos de fuerzas federales y provinciales revelan que sus sueldos básicos de 800.000 pesos no alcanzan para vivir. Hablan anónimamente por temor a sanciones y explican que necesitan changas o servicios adicionales para subsistir, como hacer Uber que rinde más que las horas extras pagadas a 29.000 pesos por seis horas.
Los efectivos describen una familia tipo con alquiler, comida y servicios que no cubre el salario, lo que genera bajas masivas en las fuerzas. Admiten pedir adelantos y trabajar 24 horas para superar el millón de pesos, pero insisten en su vocación pese a la crisis económica.
Reconocen la justicia de reclamos de jubilados y trabajadores que deben reprimir, sintiendo conflicto al cumplir órdenes. Exigen aumentos salariales y mejoras en sanidad, uniendo federales, gendarmería, prefectura y policías provinciales en el malestar.
El informe destaca protestas de familiares y retirados, sabucheos al gobernador bonaerense y reclamos al presidente, subrayando que la falta de recursos afecta la lucidez y seguridad en el rol esencial de proteger ciudadanos.