Mariano Páez, padre de Agostina Páez, protagonizó una discusión racista en un bar oculto de un café en Santiago del Estero, donde admitió bajo efectos del alcohol ser empresario millonario y narco, similar a gestos racistas de su hija en Brasil.
Con su pareja Stephanie Budán, festejaban la liberación de Agostina con champagne; conocidos cuestionaron los 18.500 dólares (o 21 millones de pesos) para fianza, alegando dinero público de Cancillería. Páez se enojó y la pareja confirmó el video en un posteo, negando inteligencia artificial y pidiendo disculpas.
El periodista local Ramiro Trejo reveló contradicciones: Páez alegó IA y extorsión de 5 millones de pesos, pero videos confirman hechos; tiene denuncias previas por violencia de género de Budán y no saluda a hijas. Una denuncia penal acusa malversación por caudales públicos recibidos hace 15 años, usados en propiedades, autos y viajes, dejando sin transporte a bandeños.
En Brasil, periodista Leticia Navarro informó que el video impacta como bomba en la causa abierta contra Agostina por racismo; complica su situación ante juez que revocó prisión domiciliaria por intervenciones del padre minimizando hechos como costumbre argentina.