Las petroleras y refinadoras llegaron a un acuerdo de compensación de precios para que las naftas no suban ahora ni bajen después, ante la volatilidad del petróleo internacional que subió un 8% en horas.
El mecanismo implica que si el petróleo sube, las refinadoras pagan después la diferencia cuando baje, manteniendo estable el precio en surtidores y evitando disparar la inflación, según explicó el analista Adrián.
El gobierno se beneficia aunque no intervino directamente, ya que el ministro Caputo confesó preocupación por naftas en el IPC junto al conflicto Medio Oriente e imprevisibilidad de Trump que altera cotizaciones.