En Iglesia de la Ciudad, el pastor explica la conversión usando Romanos 6:4 como muerte al pecado en el arrepentimiento, sepultura en el bautismo y resurrección a nueva vida con Cristo, cambiando el lugar espiritual del creyente.
Advierte que la paga del pecado es muerte eterna, destruyendo inocencia y confianza, pero Dios ofrece vida eterna en Jesús; enfatiza que la gracia no es licencia para pecar, sino alejamiento genuino del pecado odiado.
Urge consagrar cada parte del cuerpo a Dios como instrumento de bien, citando consagración sacerdotal en Éxodo y ejemplos bíblicos como David, insistiendo en metanoia que transforma pensamiento y vida.
Invita al Congreso Internacional Familias Bendecidas del 16 al 19 de julio en Resistencia, Chaco, con interpretación en lenguaje de señas para todos.