El panel de Hora Crítica debatió sobre las llamadas fiestas Propofol, donde anestesiólogos realizaban sedaciones controladas ilegales en fiestas privadas, generando un flash placentero pero riesgoso al borde de la muerte. Los conductores criticaron la práctica, comparándola con drogarse sin música ni diversión, y destacaron el peligro de drogarse bajo cuidado médico.
Los panelistas compartieron anécdotas de anestesiólogos del Hospital Italiano y Rivadavia que admitieron haber probado el propofol durante procedimientos, describiéndolo como algo bueno antes de dormir al paciente. Insistieron en no mezclar propofol con fentanilo, no robar drogas de hospitales y no drogarse en el trabajo como moralejas clave.
La discusión concluyó con un cierre amistoso al invitado Horacio, quien participó en el intercambio ligero pero crítico sobre el consumo recreativo de esta sustancia anestésica en contextos médicos.